Tras un agosto en el que el movimiento de los Flamencos demostró ser capaz de resistir al calor, a las vacaciones y al silencio de una parte de los Medios de comunicación. Un mes de piquetes diarios, iniciativas de la diáspora y la sorpresa de nuevas formas de solidaridad internacional. Agosto había visto a la diáspora regresar simbólica y materialmente a Albania, incluso a través de la travesía de la Global Sumud Flotilla —la flotilla de resistencia— desde Brindisi hasta Vlorë. Sin embargo, septiembre arranca de forma diferente: con las puertas de las comisarías, las imágenes de manifestantes arrastrados y 14 personas privadas de libertad.
La noche del 1 de septiembre, la 94ª jornada consecutiva de la Revolución de los Flamencos terminó con enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden, al menos una persona herida, numerosos traslados a comisarías y 14 detenciones.
© Trivet – Un cartel que pregunta: «¿Policía del Estado o Estado policial?»
La protesta comenzó como cada noche frente a la sede del Gobierno, en Tirana, pero esta vez no fue un piquete como los que habíamos visto en los 93 días anteriores. A diferencia de las noches precedentes, no se pronunciaron los discursos habituales en el bulevar Dëshmorët e Kombit (Mártires de la Nación).
Cuando se difundió la noticia de que Edi Rama seguía en su despacho, los manifestantes se dirigieron hacia las entradas del edificio gubernamental y se sentaron en la calle, en la rruga Ismail Qemali, bloqueando uno de los accesos principales que utilizan el primer ministro y otros altos cargos.
En un primer momento, la policía pareció desprevenida. Tardaron unos treinta minutos en hacer llegar refuerzos y levantar un cordón de seguridad. A los agentes ya presentes se sumaron unidades de las «Shqiponja» (las Águilas, la unidad de élite de la policía albanesa) y las Fuerzas de Intervención Rápida. También se desplazó al lugar un vehículo con cañón de agua, que permaneció parado durante todo el bloqueo. A través de un megáfono, la policía ordenó repetidamente a los manifestantes que despejaran la calle y los accesos. Parte de los asistentes se sentó en el asfalto y mantuvo el piquete. La situación se fue tensando progresivamente hasta llegar a los forcejeos. Las imágenes que hemos visto, en directo por los medios y en redes sociales, mostraron a personas arrastradas, empujadas y subidas a la fuerza bruta a los vehículos policiales, teléfonos requisados sin posibilidad de avisar a sus familias, y una persona con una herida en la mano.
Entre las personas detenidas por los agentes, que aún permanece en situación de arresto, se encuentran quienes llevan meses encargándose del control del micrófono durante el piquete o dirigiendo la marcha. La activista Arvina Lleshi, grabada durante la detención, declaró que hasta ese momento había permanecido al margen, sentada, y que había protestado de forma pacífica. Además, denunció que los agentes le habían sustraído el teléfono móvil sin que pudiera avisar a su madre y a su hermana, que tiene una discapacidad.
Andi Tepelena fue retenido durante 4 horas, pero luego fue puesto en libertad con un proceso penal abierto en su contra.
Tras las primeras detenciones, la movilización se trasladó a las Comisarías número 1 y 3, donde los manifestantes exigieron información y la liberación de los detenidos. Al parecer, Edi Rama habría abandonado el edificio justo después de que los manifestantes fueran desalojados. Sin embargo, también frente a la comisaría número 3 se registraron momentos de tensión y nuevos traslados a dependencias policiales.
Catorce detenidos y tres investigados
La mañana del 2 de septiembre, la Policía de Tirana comunicó que 14 personas, de entre 22 y 52 años, habían sido detenidas en flagrante delito, mientras que otras tres quedaban en libertad ‘como investigados’.
Fueron detenidos en ‘flagrante delito’ los ciudadanos: D. G., 50 años; J. M., 38 años; E. L., 28 años; E. A., 35 años; S. B., 50 años; L. Gj., 47 años; V. Sh., 52 años; F. M., 22 años; D. A., 29 años; B. M., 34 años; A. Ll., 28 años; Y. B., 38 años; A. K., 46 años y A. D., 30 años. Las diligencias fueron remitidas a la Fiscalía, que ha abierto procedimiento penal contra los ciudadanos M. J., 47 años; A. T., 54 años y A. G., 56 años, que quedan ‘en libertad como investigados’.
Según Citizens.al, en total 17 personas fueron trasladadas a comisarías: 14 fueron posteriormente detenidas y tres investigadas en libertad. El abogado Lulzim Tanushi, que representa a las dos mujeres detenidas, calificó de «desproporcionado» el uso de la fuerza por parte de la policía.
Según la lista publicada por BalkanWeb, los detenidos son Dritan Goxhaj, Junik Matoshi, Edison Lika, Erlind Almeta, Sokol Bushi, Lulzim Gjini, Valtion Shameti, Florian Manarkolli, Desiderjo Alimucaj, Bora Mitrovica, Arvina Lleshi, Ylli Brahaj, Arben Kola y Aumiraldi Dalliu.
La Fiscalía de Tirana actúa por cuatro presuntos delitos: organización y participación en manifestación ilegal, resistencia a la autoridad, alteración del orden público y obstrucción del tráfico rodado.
En su versión de los hechos, la policía sostiene que los manifestantes impidieron el acceso a la sede del Gobierno mientras en su interior se encontraban «altas personalidades del Estado», dificultando sus desplazamientos. Afirmando, además, que algunos participantes empujaron y golpearon a los agentes durante la intervención. Sin embargo, el comunicado oficial no menciona agentes heridos ni daños materiales causados durante los enfrentamientos, como también ha señalado Reporter.al, el medio del BIRN Albania (Balkan Investigative Reporting Network). Por tanto, las responsabilidades individuales deberán ser determinadas y todas las personas detenidas deben ser consideradas inocentes hasta que recaiga una sentencia firme.
El diputado de Lëvizja Bashkë (Movimiento Juntos), Redi Muçi, presente frente a la comisaría número 3, denunció la falta de transparencia sobre las detenciones y un uso violento de la fuerza. También Agron Shehaj, líder de Mundësia (Oportunidad), afirmó haber visto signos de golpes en los cuerpos de algunos detenidos. El portavoz parlamentario del Partido Demócrata, Gazment Bardhi, pidió la liberación inmediata de las 14 personas, calificando las detenciones como un intento de amedrentar al movimiento.
La represión da un salto de intensidad
Aunque las detenciones del 1 de septiembre no son un episodio aislado y ya hemos narrado, a lo largo de los tres meses de movilizaciones, que la policía ha intervenido en múltiples ocasiones con traslados a comisarías, porras, gas pimienta, gases lacrimógenos y cañones de agua, sobre todo durante las manifestaciones frente al Parlamento. En esta ocasión, lo ocurrido el 1 de septiembre supone un paso más. No son solo detenciones durante la protesta, sino la conversión de 14 traslados ‘en arrestos’ y la ‘apertura simultánea de procedimientos por cuatro delitos’.
© Trivet – Cartel para el día siguiente a la protesta reprimida: «Vuestras esposas no pueden encarcelar nuestra revuelta»
© Trivet – Cartel para el día siguiente a la protesta reprimida: «Vuestras esposas no pueden encarcelar nuestra revuelta»
Fioralba Duma
