Hace apenas unas horas, a través del historiador y escritor Juan Francisco Santana Domínguez, recibíamos la triste noticia de la partida de Francisco Lezcano Lezcano, nuestro querido Paco Lezcano. El artista y activista por la paz falleció el 1 de septiembre de 2026, a los 92 años. La noticia ha sido confirmada también por la revista cultural Trasdemar.
Nacido en Barcelona el 19 de enero de 1934 y afincado en Canarias desde su infancia, Francisco Lezcano fue uno de esos seres difíciles de encerrar en una sola definición. Pintor, dibujante, poeta, escultor, muralista, escritor de ciencia ficción, actor y pionero de la fotografía submarina, desarrolló una obra extensa y diversa. Publicó más de una veintena de libros y sus poemas fueron traducidos al francés, italiano, neerlandés y portugués.
Sin embargo, enumerar sus disciplinas y reconocimientos no basta para explicar quién fue Paco. Su creación estuvo profundamente unida a la defensa de la paz, el desarme y la noviolencia. Durante su estancia en Francia y Bélgica entró en contacto con personas y organizaciones vinculadas a la objeción de conciencia, la resistencia a la guerra y el Movimiento Internacional de Reconciliación. A partir de esas experiencias realizó exposiciones y publicaciones de carácter antimilitarista, entre ellas No queremos la guerra, Oh, el Ejército y Vivir en paz.
Su obra llegó también al Palacio de las Naciones de Ginebra, en el contexto de una conferencia internacional por el desarme. Al regresar a Canarias continuó impulsando un arte comprometido con la transformación social, sin abandonar la imaginación, la poesía ni esa libertad creadora que caracterizó toda su trayectoria.
Quienes compartimos actividades con Paco desde el Centro Humanista de las Culturas en Canarias guardamos, además, una memoria cercana y profundamente agradecida, donde nunca faltó su disposición cuando solicitamos su colaboración.
Cedió cuadros para exposiciones solidarias, aportó portadas, poemas, textos y dibujos para nuestros libros, intervino en charlas sobre paz y noviolencia y acudió a programas de radio para compartir su experiencia, su arte y su manera de mirar el mundo. Siempre lo hizo desde la generosidad, sin reclamar protagonismo y con una actitud de permanente disponibilidad.
Paco nos enseñó que el humanismo no se proclama únicamente con palabras: también puede expresarse mediante un dibujo, un poema, un cuadro cedido para una causa justa, una conversación compartida o un gesto sencillo de apoyo. Su verdadera obra fue también esa forma de dar y de humanizar que mantuvo hasta sus últimos días.
En 2025, Juan Francisco Santana Domínguez presentó Francisco Lezcano: el creador total. Biografía resumida (descargable aquí), una obra construida mediante años de investigación en Canarias y Francia. El título expresa con justicia la amplitud de su recorrido, pero también la coherencia entre su vida, su creación artística y su compromiso con la paz.
Hoy despedimos a un creador total, pero, sobre todo, a un ser humano generoso y coherente.
Pedimos por él, para que su tránsito sea sereno y armonioso hacia la luz. Enviamos un abrazo lleno de ternura a su compañera y amor de su vida, la pintora Isabel de la Llave Cadahia, y a toda la familia Lezcano.
Que haya paz en el corazón y luz en el entendimiento para todas y todos.
Gracias, Paco, por tu arte, tu sabiduría y tu entrega.
Tu paso por este tiempo no termina aquí: permanece en las obras que creaste, en las causas que acompañaste y en todas las personas a las que ayudaste a mirar el mundo con mayor sensibilidad, rebeldía y esperanza.
Tino Prieto Aguilar
